Las parejas LAT: vivir juntos sin vivir bajo el mismo techo
¿Qué es una pareja LAT?
LAT son las siglas de «Living Apart Together» — vivir juntos pero separados. Son parejas que mantienen una relación estable y comprometida pero que eligen, de forma consciente y voluntaria, no compartir domicilio. No se casan, no conviven, pero tampoco son simples amigos. Es un modelo de pareja que heredamos del mundo anglosajón y que en España y Cataluña está ganando terreno de forma silenciosa pero constante.
¿Por qué eligen este modelo?
En mi experiencia como abogada de familia, he visto cómo este tipo de relación surge por razones muy distintas. Por un lado están quienes han vivido una ruptura dolorosa y no quieren volver a exponerse emocionalmente de la misma manera. Por otro, quienes han llegado a un punto de madurez personal — generalmente entre los 40 y los 50 años — en el que valoran su independencia por encima de la convivencia. No es miedo al compromiso — es una elección consciente de cómo quieren vivir. Y eso merece el mismo respeto que cualquier otro modelo de familia.
¿Tienen derechos estas parejas?
Aquí es donde el derecho se queda corto. Las parejas LAT no están reconocidas como tal en ninguna normativa española ni catalana. No tienen los derechos sucesorios de los matrimonios, ni la protección económica de las parejas de hecho registradas, ni acceso automático a pensiones de viudedad. Viven en un vacío legal que puede generar problemas muy serios cuando la relación termina — por ruptura o por fallecimiento de uno de los miembros.
¿Qué preguntas jurídicas plantean las parejas LAT?
Son muchas y todavía sin respuesta clara en nuestro ordenamiento. ¿Podría reconocerse legalmente el matrimonio sin convivencia? ¿Qué derechos sucesorios, fiscales y de pensiones deberían tener? ¿Qué obligaciones deberían asumir entre sí? ¿Cómo debería regularse su relación con los hijos del otro miembro de la pareja que no son biológicamente suyos? ¿Debería el Estado reconocer y proteger este tipo de familia? Son preguntas que la sociedad ya se está haciendo — y que el derecho tardará en responder.
¿Qué pueden hacer las parejas LAT para protegerse?
Mientras el legislador no actúe, la mejor protección es la planificación. Un buen testamento, un contrato privado que regule las relaciones económicas entre ambos, capitulaciones si corresponde, y una revisión periódica de la situación patrimonial de cada uno. No es lo ideal — pero es lo que hay. Y es mucho mejor que no hacer nada y quedar completamente desprotegido si la relación termina o si uno de los dos fallece.
En Villa Boix Legal asesoramos a parejas LAT que quieren proteger sus derechos dentro del marco legal actual. Si te encuentras en esta situación, consúltanos — podemos ayudarte a tomar las decisiones más inteligentes para tu caso concreto.
Elena Villa Boix — Abogada matrimonialista y mediadora familiar desde 2002

